jueves, 30 de agosto de 2007

El roble y la hiedra



Un mensaje desde el grupo La_Comunidad (Perú).


Ya a mas de una semana del terremoto en mi país. Una buena historia que nos ilustra sobre nuestra actitud antes las adversidades. Espero les agrade.


Un hombre edificó su casa. Y la embelleció con un jardín interno. En el centro plantó un roble. Y el roble creció lentamente. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas.

Junto a la pared de su casa plantó una hiedra y la hiedra comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared. Al cabo de un tiempo la hiedra caminaba sobre los tejados.

El roble crecía silenciosa y lentamente: "¿Cómo estás, amigo roble?" - preguntó una mañana la hiedra,-"Bien, mi amiga" - contestó el roble, "Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura" - agregó la hiedra con mucha ironía, "Desde aquí se ve todo tan distinto, a veces me da pena verte siempre allá en el fondo del patio". "No te burles, amiga" - respondió muy humilde el roble, "Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza". Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.

Y el tiempo siguió su marcha.

El roble creció con su ritmo firme y lento. Las paredes de la casa envejecieron.Una fuerte tormenta sacudió con un ciclón la casa y su jardín. Fue una noche terrible.El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma en el suelo, al pie del roble.

El hombre arrancó la hiedra y la quemó.

Mientras tanto el roble reflexionó:"Es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, colgados de la seguridad de otros."

Escribió:"La adversidad tiene el efecto de sacar talentos, que en situaciones prósperas, habrían quedado inactivos".
Quintus Horatius Flaccus - Su amigo de la Red. Victor Escalante.
Lima-Perú

lunes, 27 de agosto de 2007

Juan Luis Guerra "Persona del Año" ...

Juan Luis Guerra fue seleccionado “Persona del Año” por la Academia Latina de la Grabación de Estados Unidos, como reconocimiento a su labor cultural y filantrópica.
El cantante recibirá el premio el 7 de noviembre en Las Vegas, en la víspera de la octava entrega anual del Grammy Latino, que se realizará en el Mandalay Bay Events Center.Se espera que a la “cena homenaje” en honor del creador dominicano asistan algunos de los artistas con los que ha grabado, como Diego Torres, Rubén Blades y Maná.“Nos encontramos orgullos y felices de distinguir a Juan Luis Guerra, un extraordinario talento musical con ricas raíces culturales y que es un verdadero visionario de la creatividad”, indicó Gabriel Abaroa, presidente de la organización musical, en un comunicado.“Como artista consumado e intérprete dinámico ha incursionado en numerosos estilos musicales invocando un sentido único de la perfección, la pasión y la experiencia del mundo en sus melodías. Es un privilegio premiar a un hombre tan talentoso y a un muy buen ser humano”, agregó.La voz de “Ojalá que llueva café en el campo” y “Visa para un sueño” creó una fundación en 1991 en su país con la que ayuda a niños abandonados, otorga préstamos a hospitales e iglesias y ofrece servicios de recuperación a adicciones y ayuda financiera para distintos tipos de procedimientos quirúrgicos.Juan Luis Guerra, quien aprendió a tocar la guitarra por su cuenta y estudió en la Escuela de Música de Berklee en Boston, recibió un Grammy por el disco “Bachata rosa” y cuatro Grammys Latinos por las producciones “Ni es lo mismo ni es igual” y “Álbum para tí”.Entre los artistas que la Academia ha distinguido antes como “Persona del Año” están Ricky Martin, José José, Carlos Santana, Gilberto Gil, Vicente Fernández, Julio Iglesias y el productor Emilio Estefan.
(NoticiaCristiana.com)

martes, 14 de agosto de 2007

LA CORONA DE LA VIDA



“Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida” Apocalipsis 2:10




Esa promesa fue dada a la Iglesia sufriente de todos los tiempos, si miramos la Historia de la Iglesia en todos los siglos por diferentes frentes Satanás ha atacado a los verdaderos creyentes y cada siglo aumenta la cantidad de mártires. Se dice que cada año que pasa superan las muertes a las de las persecuciones romanas en siglos.

Me entregaron un relato interesante. El título: “Hierro por oro”.

“Hace 200 años atrás, Federico Guillermo II, rey de Prusia (hoy parte de Alemania) se encontró que su gobierno pasaba por una gran crisis económica y necesitaba con urgencia consolidarse y solucionarla.
La situación había sido tan delicada que solicitó a todas las mujeres de su reino que entregasen sus joyas de oro o plata a fin de convertirlos en monedas. A cambio de sus joyas las mujeres recibirían una pieza de fundición de hierro en la que se imprimió la siguiente frase “Yo di oro por hierro – 1813”.

Así tuvo origen la condecoración “La Orden de la Cruz de Hierro”, como distintivo para premiar los actos de sacrificio y heroísmo realizadas a favor de una nación.

Esta historia de desprendimiento de valor material para una causa terrena. Cuánto más Dios premiará un día con su corona de vida a los que se juegan por El. Este es tiempo de héroes.

Cuando vemos por televisión el grupo de jóvenes coreanos que salieron sonrientes a servir al Señor para bendecir a un pueblo tan necesitado como los afganos, no imaginaban el horror que viven hoy.

Vemos a los padres llorar en silencio, orando, abrazando sus Biblias, nos conmueve. Oremos que el Consolador abrace a esos misioneros cautivos y a todos los que están en riesgo en distintas zonas del mundo. Oremos que sean fieles en medio de la tortura y crueldad. Que todo lo que Satanás se propone como un freno en la marcha de la Iglesia, Dios lo transforme en un glorioso testimonio donde todas las naciones a través de los medios sean inspirados a ver que hay una causa, la más noble de todas: “Entregar todo lo que tenemos y ser para Cristo”.




Escrito por Lidia L de Masalyka

sábado, 4 de agosto de 2007

Canción del Corazón




Había una vez un gran hombre que se caso con la mujer de sus sueños. Con su amor, crearon a una niñita. Era una pequeña brillante y encantadora y el gran hombre la quería mucho. Cuando era muy pequeñita, la alzaba, tarareaba una melodía y la hacia bailar por el cuarto al tiempo que le decía: ¨ Te quiero, chiquita ¨. Mientras la niña crecía, el gran hombre solía abrazarla y decirle: Te Amo, chiquita. La hijita protestaba diciendo que ya no era chiquita. Entonces el hombre se reía y decía: ¨ Para mi, siempre vas a ser mi chiquita. La chiquita que ya-no-era-chiquita dejo su casa y salió al mundo. Al aprender mas sobre si misma, aprendió mas sobre el hombre. Vio que era de veras grande y fuerte, pues ahora reconocía sus fuerzas. Una de sus fuerzas era su capacidad para expresar su amor a la familia. Sin importarle en que lugar del mundo estuviera, el hombre la llamaba y le decía: te amo, chiquita. Llego el día en que la chiquita que ya-no-era-chiquita recibió una llamada telefónica el gran hombre estaba mal había tenido un derrame. Quedo afásico, le explicaron. No podía hablar y no estaban seguros de que pudiera entender lo que le decían. Ya no podía sonreír, reír, caminar, abrazar, bailar o decirle a la chiquita que ya-no-era-chiquita que la amaba.

Y entonces fue a ver al gran hombre. Cuando entro en la habitación y lo vio, parecía pequeño y ya nada fuerte.

El la miro y trato de hablar pero no pudo. La chiquita hizo lo único que podía hacer. Se acerco a la cama junto al gran hombre. Los dos tenían los ojos llenos de lagrimas y ella rodeo con sus brazos los hombros inútiles de su padre con la cabeza apoyada en su pecho, pensó en muchas cosas. Recordó los momentos maravillosos que habían pasado juntos y como se había sentido siempre protegida y querida por el gran hombre. Sintió dolor por la perdida que debía soportar, las palabras de amor que la habían confortado.

Y entonces oyó desde el interior del hombre el latido de su corazón. El corazón que siempre había albergado música y palabras. El corazón seguía latiendo, desentendiéndose del daño al resto del cuerpo. Y mientras ella descansaba allí, obro la magia. Oyó lo que necesitaba oír.

Su corazón expreso las palabras que su boca ya no podía decir...

Te amo

Te amo

Te amo

Chiquita

Chiquita

Chiquita


Autor: Anónimo