domingo, 6 de julio de 2008

"HACER DE CUENTA" : UN MODO DE VIDA

"Ya viví lo suficiente para presenciar tres períodos distintos en nuestro comportamiento como seres humanos".
1) ERA PRECISO "SER" :
Lo aprendí de mis padres. Me enseñaron que debia :
Ser honesto, ser educado, ser digno, ser respetuoso, ser amigo, ser leal... etc etc
2) Algunas décadas más tarde, el conjunto social me enseñó que ERA IMPRESINDIBLE "TENER":
Tener títulos, tener buena apariencia, tener dinero, tener status, tener buena ropa, tener un auto nuevo , etc, etc...
3) En la actualidad, estoy presenciando la fase del HAZ DE CUENTA QUE:
Muchas veces los seres humanos hacemos de cuenta que todo está bien.
Padres que hacen de cuenta que educan,
profesores que hacen de cuenta que enseñan,
alumnos que hacen de cuenta que estudian,
profesionales que hacen de cuenta que son competentes, gobernantes que hacen de cuenta que se preocupan por el pueblo,
pueblos que hacen de cuenta que les creen a sus lideres,
personas que hacen de cuenta que son respetables,
líderes religiosos que hacen de cuenta que son representantes de Dios,
fieles que hacen de cuenta que tienen fe,
enfermos que hacen de cuenta que tienen salud,
maleantes que hacen de cuenta que son honestos,
la Justicia que hace de cuenta que es equitativa e imparcial.
Traficantes que hacen de cuenta que son ciudadanos de bien,
y consumidores de drogas que hacen de cuenta que no contribuyen con ese mercado del crimen.
Padres que hacen de cuenta que no saben que sus hijos usan drogas, que se prostituyen, que se están matando poco a poco e hijos que hacen de cuenta que no saben que sus padres saben.
Corruptos que hacen de cuenta que son idealistas,
terroristas que hacen de cuenta que son justicieros.
Y la mayoría de la población hace de cuenta que todo ES ASÍ ¿QUÉ VAS A HACER?.
Pero una cosa es segura:
No podemos "hacer de cuenta", cuando nos miramos en el espejo de la propia consciencia.
Podemos inclusive encontrar disculpas para explicar nuestros haz-de-cuenta, pero no los podemos justificar.
Es importante resaltar, sin embargo, que esa representación de cada día, ese haz-de-cuenta causa perjuicios para aquellos que echan mano de este tipo de comportamiento.
La persona que actúa así termina confundiéndose a sí misma y cayendo en un vacío, pues ni ella misma sabe de hecho quien es y acaba traicionándose en algún momento.
Sin embargo hay personas que realmente son auténticas.
Son profesionales éticos y competentes,
amigos leales,
padres celosos en la educación de sus hijos,
jóvenes responsables en sus estudios
religiosos fieles a las enseñanzas que imparten.
Son, en fin, personas coherentes y, sobre todo, fieles consigo mismas.
Sí es fácil engañar a los demás, pero es imposible engañar a la propia consciencia.
Por todas esas razones, vale la pena ser quien se es, aunque eso no le agrade a los demás.
Al final, no es a los demás que rendiremos cuentas de nuestras acciones, sino a nuestra consciencia y a Dios.